Acosados por una creciente ola de ataques sexuales, las autoridades de la provincia de Mendoza, en el oeste de Argentina, anunciaron una solución drástica: en pocos meses comenzarán a aplicar la castración química a los condenados por violación.El gobierno mendocino tomó la decisión tras determinar que el 70% de quienes van a prisión por abusos sexuales son reincidentes.
Organismos de defensa de víctimas de violación afirman que ese número es mayor y alcanza al 90% de los violadores.
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