
Alemania aplastó a medio gas a una ingenua Australia que jugó media hora con un hombre menos, y logró en Durban su propósito de empezar el Mundial con una victoria aplastante, intimidatoria para sus adversarios en partidos de más compromiso.El capitán, Philipp Lahm, quería una victoria contundente y la tuvo. Lo que nunca pudo imaginar es que les pudiera demandar tan poco esfuerzo.En el minuto 4, Wilkishire lanzó un córner y García, que se encontró un balón en el área pequeña, remató a la media vuelta contra un defensa. Australia lamentaría no haber aprovechado esa oportunidad porque ya no volvió a tener otra.
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