jueves, 15 de noviembre de 2012

Fiesta de seducción con Rihana.

Con su nuevo disco, Unapologetic, Rihanna apuesta en grande. El álbum, el séptimo de su carrera, la trajo de vuelta a México con una visita express, apenas suficiente para abrir el apetito de sus fans.El Plaza Condesa recibió a la de Barbados con los ánimos encendidos, casi dos mil personas, entre invitados especiales, prensa internacional y seguidores de la cantante, justificaron que la intérprete eligiera México como punto de partida para su 777 Tour.En la Ciudad de México, Rihanna dio un corto pero vibrante concierto con temas ya conocidos de sus discos previos y con el estreno de Diamonds y Phresh Off The Runway, dos cortes que serán parte del álbum que saldrá al mercado el próximo lunes.Cuando el reloj marcaba las 22:32 horas, la cantante apareció sobre el escenario en medio de gritos de la gente que había esperado hora y media por su presencia, pero que a esas alturas le perdonaba el retraso.Sin mediar palabra, Rihanna cantó Cockiness. Enfundada en una bermuda negra, un saco del mismo color con vivos rojos y un top a juego, la cantante comenzó a tambor batiente.Dos coristas, un bajo, guitarra, batería y teclados la acompañaban sobre el escenario que le lucía pequeño, aunque esa era la idea, ofrecer un concierto íntimo, cercano a la gente.“Ciudad de México, esto es una locura, es el primer show del 777 Tour que tendrá únicamente siete presentaciones.

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